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Los Guardianes de la Memoria de Santiponce.



Hay asociaciones que organizan actividades.
Hay asociaciones que promueven la convivencia.
Y hay asociaciones que hacen algo todavía más difícil: proteger el alma de un pueblo.


La Asociación Amigos del Monasterio de San Isidoro del Campo - Centuria Romana de Santiponce pertenece a ese reducido grupo de entidades que han entendido que el patrimonio no se conserva únicamente con piedras, restauraciones o presupuestos.

Se conserva cuando alguien lo ama. 









Y ellos llevan años demostrándolo.
Porque hablar de esta Asociación es hablar de hombres y mujeres que han decidido dedicar parte de su tiempo libre a mantener viva la memoria de Santiponce.
Una memoria que tiene nombres propios.
Tiene el nombre de Itálica, cuna de emperadores.
Tiene el nombre del Monasterio de San Isidoro del Campo, uno de los conjuntos monumentales más importantes de Andalucía y una auténtica joya de la Historia de España.
 
El Monasterio de San Isidoro del Campo, uno de los tesoros patrimoniales más valiosos de Andalucía y símbolo de la historia de Santiponce.


 Pero también tiene el nombre de  muchas personas anónimas que, lejos de buscar protagonismo, trabajan para que las nuevas generaciones conozcan y valoren el legado que han recibido. 

A lo largo de estos años, la Asociación ha impulsado actividades culturales, conferencias, visitas, viajes, recreaciones históricas y numerosas iniciativas destinadas a divulgar la riqueza histórica y patrimonial de nuestro pueblo.

Y si hay una imagen que hoy identifica a esta entidad, es sin duda, la de su Centuria Romana. Una presencia que ya forma parte de la vida cultural de Santiponce.

La Centuria Romana de Santiponce, una presencia que ya forma parte de la vida cultural del municipio y que devuelve por unas horas la vida a a una tierra clave del Imperio Romano.

Ver a sus integrantes desfilar por nuestras calles no es únicamente contemplar una recreación histórica. 
Es recordar quiénes somos. Es mirar hacia hacia atrás para comprender mejor el presente. Es devolver por unas horas la vida a una tierra que hace dos mil años era uno de los lugares más importantes del Imperio Romano.

Pero detrás de cada desfile, de cada acto y de cada actividad existe mucho trabajo silencioso. Horas de preparación. Esfuerzo organizativo. Compromiso. Y, sobre todo, amor por Santiponce.

Quizá por eso, la Asociación Amigos del Monasterio y Centuria Romana ha conseguido algo que no siempre resulta fácil: unir cultura, historia, convivencia y sentimiento de pertenencia.
Detrás de cada recreación histórica hay vecinos comprometidos que dedican tiempo, esfuerzo e ilusión a mantener viva la memoria colectiva de Santiponce

Porque sus actividades no solo atraen visitantes. También fortalecen los lazos entre los propios vecinos.

En una época en la que todo parece acelerarse, donde las noticias duran apenas unas horas y la memoria colectiva corre el riesgo de diluirse, asociaciones como esta cumplen una función esencial. Nos recuerdan que venimos de algún sitio. Que formamos parte de una historia mucho más grande que nosotros mismos. Y que el patrimonio no pertenece únicamente al pasado. También pertenece al futuro.
Por eso merece la pena reconocer públicamente el trabajo de quienes dedican su tiempo a mantener viva esa llama.
Porque mientras existan personas dispuestas a cuidar nuestra historia, Santiponce seguirá teniendo algo que ningún presupuesto puede comprar, IDENTIDAD.

Y quizá esa sea la mayor riqueza de un pueblo.

Pedro Muñoz Sierra.




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