sábado, 30 de diciembre de 2017

Carta del Rey Gaspar al niño llamado Publito de Santi Ponzio



Querido Publito:
He leído varias veces tu carta y no puedo darte lo que me pides. Se la he reenviado hasta al mismísimo Santa Claus y me ha dicho que tampoco puede hacer nada, aparte de recordarme que estos casos les correponden a los Reyes Magos y no a él (siempre las dichosas competencias...).
Querido Publito, sé que tu papá está muy triste por la situación de lo que él llama el Patrimonio, su Patrimonio, nuestro Patrimonio pero me pides algo que solo él junto con los demás papás, puede solucionar.
En tu carta nos cuentas cómo tu papá sueña con tu pueblo lleno de turistas ávidos por conocer su pasado y cómo no deja de repetirte que él lo que quiere es que se restaure no me acuerdo qué y que se aproveche para crear riqueza. Los Reyes Magos solo hacen magia y dejan a los hombres que hagan las cosas que tienen que hacer.
Dile a tu papá que tu pueblo ya es rico, pero dile que tu pueblo aún no sabe que es rico. A tu pueblo, lo tocó la varita mágica de la historia y le ha entregado lo más preciado que podemos dejar al resto de las generaciones: lo que ha sido, lo que es y lo que puede ser.
Quizás y ahora, pocos saben que tu pueblo es afortunado, quizás solo ochenta. Cuando no sean ochenta, sino ocho mil, tu pueblo tendrá lo que me pides y lo que tanto desea tu padre.
Sí voy a hacer una cosa y es, dejar esta pequeña carta en cada hogar de tu tan hermoso pueblo. Cuando los ochenta sean ocho mil, y desde la más alta de sus personalidades hasta al más bajo de sus habitantes unan sus fuerzas, no habrá quien los pare.  Dile a tu papá que no se canse, dile que paso a paso siga avanzando. Dile, cuando desfallezca, que se acuerde de ti y de los demás hijos de este pueblo. Entretanto, el día 6 ya me encargaré yo de dejar en casa de tu abuelo, un  nuevo traje de centurión y la PlayStation4 que también me has pedido.
Un beso, Gaspar.