viernes, 3 de noviembre de 2017

Proyecto integral de rehabilitación del Monasterio, Ricardo Alario. Ciclo de Conferencias "Santiponce por su Patrimonio".


Como colofón al brillantísimo Ciclo de Conferencias “Santiponce por su Patrimonio”, la última sesión de las programadas con el sugerente título de Proyecto Integral de Rehabilitación del Monasterio y a cargo del Arquitecto y Profesor D. Ricardo Alario López, fue una extraordinaria y sorprendente experiencia didáctica con la cual nos introdujo de una manera directa sobre la naturaleza arquitectónica objetiva del Monasterio.
D. Ricardo Alario fue presentado por Pedro Respaldiza ya que juntos trabajaron en la elaboración en 2010 del Proyecto Director sobre la visión global y diagnóstico del Monasterio y como ellos mismos confesaron, lo hicieron en gran armonía eliminando cualquier tipo de tensión entre arquitectura y arqueología. No en vano, Alario  posee un largo historial en actuaciones específicas en inmuebles de alto valor histórico como así lo atestiguan por ejemplo, las reformas del Ayuntamiento y Archivo Histórico de Antequera, la rehabilitación de la ermita almohade de Cuatrovitas o actualmente en la Casa Palacio de Moreno de la Cova. Varios premios y accésit en otros proyectos arquitectónicos, completan su currículum.

De gran capacidad dialéctica, Ricardo Alario nos ofreció una catarata de información para poder comprender las claves que forman la creación de un monasterio, de tal forma que la ubicación correcta que asegure los recursos hídricos (las huellas del agua) para el funcionamiento del macrosistema de cultivos tan fundamental, en San Isidoro está claramente marcada. De igual manera, la estructura monacal de templo, claustro y cerco ha conseguido llegar intacta. Muy interesantes fueron sus apreciaciones en una vista aérea del Monasterio y su fusión con Santiponce e Itálica, ya que para él semeja la cabeza de un gran cometa dirigiéndose hacia la vega y Sevilla o la simbiosis natural con otros elementos arquitectónicos adyacentes como lo es el colegio Josefa Frías (como anécdota, es un edificio basado en los colegios daneses de la escuela escandinava).
Ya se contempló en su momento el uso futuro del Monasterio como Parador de Turismo o Archivo General de Andalucía, incluso el muy avanzado proyecto de Centro Andaluz del Legado Romano de Andalucía al igual que en Jaén está el Centro de Arte íbero o en Medina Azahara el de Arte Musulmán.

Pero, ¿cuál es realmente el potencial de un monasterio medieval?.  Llegados a este punto, el Prof. Alario nos demostró con varios casos a nivel europeo (él tiene 40 edificios analizados), que después de realizar la inversión necesaria, estos monasterios se encuentran en plena forma y para los que se le da todo tipo de uso, desde cultural, monacal, turístico y hostelero. Pequeños enclaves monásticos que han servido de motor económico y han contribuido al enriquecimiento de la población anexa y aún más en el caso de Santiponce, ya que sin recurrir a otros aspectos artísticos o históricos, su fuerza arquitectónica es enorme.

Su Proyecto Director, nacido de su propia observación y utilizando como referencia el plano del Monasterio de 1881 del Archivo Ducal de Medina Sidonia, contemplaría la restauración de la parte más deteriorada, la reconstrucción de la parte que existía y ya no existe y la construcción de la parte incompleta, no construida en su momento, del claustro grande.
Sobre la parte deteriorada, los datos no pueden ser más desalentadores. Las galerías junto a la torre y la maltería están apuntaladas con riesgo de desprendimiento. Para esta zona, su Proyecto diseña la eliminación de una de las plantas para recuperar su diseño original y utilizarla como sala de exposiciones e incluso la creación de un pequeño auditorio. Presenta para este caso unos techos con forjados de madera sin necesidad de recurrir a bóvedas.

El chapitel de la torre al cual comenta que tuvo la suerte de subir, sería reconstruido por completo (enseña un meticuloso dibujo al respecto) y la fachada de levante (la más visible desde la carretera), sería embellecida.
La bellísima cerca medieval, auténtica maravilla constructiva, permanece aún en pie en parte por méritos propios y también por la actuación realizada durante la puesta en valor del monumento en la que se limpió el andén muy alterado por la compañía cervecera, llegando hasta las cotas originales de los huertos (aparecieron unos fantásticos mechinales de desagüe para evacuar el agua). Su aspecto a día de hoy es lamentable y es fundamental su actuación urgente no solo como primera imagen del conjunto sino porque se nos va a caer de un día para otro.

Las zonas de la hacienda aún estando derrumbadas, podrían ser recompuestas al no haberse desescombrado. Esta zona de gran valor según Ricardo Alario, podría servir de recepción de visitantes al tener la entrada cara a Santiponce y tal y como indicó  Javier Verdugo en la primera conferencia, serviría de gran espacio de interpretación. Vuelve a insistir en la potente energía arquitectónica del conjunto y plantea posibles actuaciones parciales ya que pueden ser perfectamente ejecutables de forma independiente, es decir, ahora el muro, luego la torre, más tarde el claustro… Observamos y comparamos las inversiones realizadas en otros conjuntos monásticos de ciudades europeos que han sido revitalizadas y que sin querer ser pretenciosos, no tienen el más mínimo punto de comparación con San Isidoro.

Llegados a este punto, con mis ojos vidriosos y con público asistente aún metido en las ensoñaciones propias de semejante paraíso diseñado, después de escudriñar hasta el más modesto de los milímetros dibujado sobre el blanco del plano para darle un sentido práctico, después de comprender el esfuerzo, el enorme trabajo realizado, el gran proyecto definitivo para el Monasterio, (incluso valoradas económicamente algunas de esas actuaciones parciales), de pronto, como diría el poeta, un manotazo duro y un golpe helado y… a tomar por saco (eso no lo dijo el poeta). El proyecto de ejecución en poder de la Junta se archiva, viene la crisis, no hay dinero y no hay ganas, no sé de quién pero no hay nada ni dinero, ni ganas.

Y aquí es cuando se nos llenan los ojos de lágrimas más o menos figuradas, porque el proyecto se pondría en marcha ajustándolo a normativa, en 30 días y mañana puede ser ya muy tarde porque tristemente ahora lo más importante es que no se caiga nada más…, ni que roben nada más.

Con la tenaz urgencia diaria porque hay que recoger y abandonar la Iglesia, Ricardo terminó su espectacular puesta en escena entregándonos su ilusionante proyecto (aunque a veces le pueda la tristeza), que revitalizaría definitivamente al Monasterio. Clara, este sí su mejor proyecto, sentada a mi lado no dejó de prestar ni un segundo de atención a todas las explicaciones de su padre. No lo olvidemos nunca, el futuro no está en las manos de Clara, el futuro está en tus manos, en las mías, en las de todos, en ese futuro que le dejemos todos nosotros.