sábado, 17 de noviembre de 2018

XXIII Ciclo de Música Antigua y Clásica. Cuarteto de Cuerda Conservatorio "Manuel Castillo"

Como viene siendo habitual en los últimos años, nuestra Asociación en su afán por difundir el Enclave Monumental de San Isidoro del Campo, ha querido colaborar con el Ciclo de Música Antigua y Clásica que organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Santiponce se está celebrando durante este mes de noviembre. Y no solo promociona nuestro patrimonio, sino que no olvida la proyección de sus jóvenes artistas locales. De tal forma que solicitamos a nuestro vecino Francisco José Álvarez Castillo que conformara un cuarteto de compañeros de Conservatorio para ofrecernos el concierto del pasado viernes. Por tanto, en la noche del 16 de noviembre contamos con la participación del Cuarteto de Cuerda del Conservatorio Superior "Manuel Castillo", integrado por Ainhoa Bandrés (violonchelo), Ismael Hamido (viola), Candela Shlatter García (violín) y nuestro vecino Fran, a cargo del oboe.

Más de un centenar de personas acudieron al concierto, abarrotando la nave principal de la segunda iglesia del Monasterio de San Isidoro del Campo. A las nueve de la noche comenzó el acto, y se interpretaron un total de cuatro piezas:

-Concierto para Oboe de Marcello en Re Menor
-Canon de Pachelbel
-Divertimento de Mozart kv 563
-Cuarteto de Mozart para Oboe en Fa Mayor.


Además del virtuosismo y la profesionalidad precoz de los artistas, resultaba alentador y esperanzador disfrutar de estos jóvenes implicados en la difusión, como nosotros, de la cultura en el ámbito musical. Y mientras, nuestro Monasterio, siempre relacionado con la música clásica (son ya 23 ediciones de música antigua) no deja de ser un enclave inmejorable para el disfrute y el deleite de una música que traslada en el tiempo y nos devuelve estampas del pasado.


El concierto, con un repertorio delicioso, sensitivo y creo que escogido como si quisiera también formar parte de las piedras centenarias, empezó con el espectacular andante compuesto por Benedetto Marcello y en el que el oboe de forma enérgica nos introduce en la obra para, tras el hipnótico adagio, terminar con un tercer movimiento presto 3/8. Posteriormente, el Divertimiento de Mozart Kv 563 para violín, viola y violoncello nos sirvió para comprobar el gran nivel de los tres jovencísimos Candela, Ismael y Ainhoa. Con Mozart instalado ya confortablemente en la epidermis, la fantástica interpretación de Fran en el Adagio en Re del Cuarteto para Oboe en Fa Mayor terminó por aniquilar la barrera espacio temporal y desorientarnos hasta hacernos olvidar dónde estábamos, en qué época y quién clavaba las notas de su oboe en nuestro sentimiento.


Por último, el célebre y celebrado por los asistentes Canon de Pachelbel, puso colofón de forma brillante a un breve pero intensísimo concierto de unos chavales que nos muestran con su esfuerzo diario que el futuro, en manos, sí, de unos chavales, está garantizado. Porque como Fran, nuestro pueblo tiene jóvenes muy preparados que intentan abrirse camino con pinceles, herramientas, plumas o micrófonos. Vosotros sois también nuestro Patrimonio, por eso y desde aquí, no os olvidamos.